Patrimonio urbano
Estatua de Felipe IV en la plaza de Oriente
Tu nota: Nota media: 3.1/5 Votaciones: 130
Comparte:   
Descripción
Titulo:
Estatua de Felipe IV en la plaza de Oriente
Fecha:
Entre 1 de Enero de 1640 y 31 de Diciembre de 1640
Descripcion:
Metálico (bronce) y pétreo.
Altura: 4,00 x Anchura: 3,5 x Fondo: 2,00 m.
Plaza de Oriente

Estatua ecuestre en bronce del rey Felipe IV vestido con media armadura y representado con bastón de general en la mano derecha y espada al cinto sobre un caballo de raza española en corveta.
Tipo:
Escultura
Signatura:
s/sig
Núm Inventario:
s/n

Comentario
La estatua de Felipe IV responde a una iniciativa del propio monarca, quien quiso contar con una escultura ecuestre similar a la existente en la Plaza Mayor de Madrid, erigida en honor a su padre, el rey Felipe III. La estatua está inspirada en un retrato, hoy perdido, pintado hacia 1628 por Rubens y que sólo conocemos por una copia anónima. La obra fue encargada al escultor toscano Pietro Tacca, quien, para poder ejecutarla, solicitó en 1635 un diseño de Velázquez para el Salón de Reinos y un busto expresamente realizado para este fin por el escultor Juan Martínez Montañés.

Según la tradición, la pericia técnica pudo llevarse a cabo en 1637 gracias al asesoramiento del afamado físico-matemático Galileo Galilei, quien aconsejó al escultor italiano que hiciera maciza la parte trasera del caballo y hueca la delantera, para poder así soportar su peso. Convirtiéndose así, en la primera escultura a caballo en la que éste se sostiene únicamente sobre sus dos patas traseras, esto es, en corveta.

Su primer emplazamiento data de 1642 cuando fue colocada sobre un sencillo pedestal frente al Jardín de la Reina, en el que se pondría en venta la producción de frutas y verduras de las huertas del Retiro para sufragar los gastos. Durante la regencia de Mariana de Austria la estatua fue colocada en lo alto de la fachada sur del antiguo Alcázar, para coronar el frontispicio sobre la puerta principal, donde permaneció hasta abril de 1677, momento en el que Carlos II decidió devolverla a su emplazamiento original.

En 1843, durante el reinado de Isabel II, la escultura fue llevada a la plaza de Oriente, donde sería colocada de espaldas al Palacio Real. Coronando un conjunto monumental compuesto de un alto pedestal y de una base rectangular sobre la que se representaban diversas figuras alegóricas y dos relieves (el monarca imponiendo a Velázquez el hábito de la Orden de Santiago y la alegoría de la protección otorgada por el rey a las artes y letras). Completando el conjunto, obra de los escultores de cámara Francisco Elías Vallejo y José Tomás, se instalaron dos fuentes.

El monumento fue inaugurado oficialmente en 1843, un año antes de que Narciso Pascual y Colomer diseñara el trazado definitivo de la plaza, cuyo contorno fue articulándose a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX.
Opiniones