Patrimonio urbano
Puerta del Rey
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Descripción
Titulo:
Puerta del Rey
Fecha:
ca. 1890
Descripcion:
Pétreo, metálico y cerámico.
Paseo Marqués de Monistrol (Parque de la Casa de Campo)

Se trata de un conjunto de tres puertas dobles de hierro fundido, más grande la central para el acceso rodado y menores las laterales, para el tránsito peatonal, siendo la derecha, más antigua, de menor porte.

Están dispuestas bajo un dintel curvo igualmente metálico y ornamental, rematado el central por un escudo de la villa de Madrid, y se tienden entre sendos pilares revestidos con aplacado de granito, acabados en cornisa acodada que se corona por acróteras calizas sobre dados escalonados: en los centrales, grandes jarrones de tipo ánfora con decoración de guirnaldas vegetales, en los laterales, elementos más sencillos con remate de piña.

Las tres puertas se unen con dos garitas de vigilancia, en fábrica de ladrillo visto en la fachada interior y acabadas en granito en la exterior que se perfora con dos ventanas rectangulares muy alargadas en sentido vertical y provistas de rejería.
Tipo:
Monumentos
Signatura:
s/sig
Núm Inventario:
s/n

Comentario
La puerta principal de la Casa de Campo, denominada Puerta del Rey o también Puerta del Río por su inmediatez al río Manzanares, se inserta en el cerramiento del primitivo Bosque Real durante la República, en el año 1933, dos años después de que el parque fuera abierto a los madrileños al poco tiempo de la proclamación del Nuevo Régimen.

De sus tres cuerpos, el de la derecha procedía en realidad de la época de Sabatini, añadiéndose entonces el central y el izquierdo, y rematándose por uno de los escasos escudos republicanos que perduraron durante el franquismo en la ciudad de Madrid.

No obstante, su diseño se mantuvo dentro del proyecto global que a fines del siglo XVIII diseñó Juan de Villanueva y llevó a efecto su discípulo Isidro González Velázquez, y en ese sentido se puede decir que está ligada a la historia que la vincula al esencial carácter regio de los Reales Jardines de la Casa de Campo, conmemorando tal entidad de rango real mediante el énfasis monumental de su composición, concebida como complemento necesario del itinerario histórico-monumental que se inicia en el Palacio de Oriente hasta llegar a la meta de los campos y jardines del real recinto.
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