Lo más valorado (906)




Patrimonio urbano
Juan Belmonte
Tu nota: Nota media: 3.0/5 Votaciones: 36
Comparte:   
Descripción
Titulo:
Juan Belmonte
Fecha:
2013
Lugar:
Madrid
Descripcion:
C/ Alfonso XII, 42
Distrito: Retiro
Colocada en el año 2013
Editor: Ayuntamiento de Madrid
Tipo:
Placa conmemorativa
Signatura:
s/sign
Palabras Clave:

Comentario
En esta casa vivió desde 1940 hasta su fallecimiento JUAN BELMONTE (1892-1962). Genial y revolucionario torero trianero.


Juan Belmonte (1892 — 1962), conocido como El Pasmo de Triana, vivió en esta casa durante más de veinte años cuando, tras la Guerra Civil, se convirtió en ganadero.

El arte de torear de Belmonte fue emblemática y su rivalidad con Joselito, José Gómez, legendaria. El Pasmo de Triana nació en el seno de una modesta familia en Sevilla. Su padre tenía un pequeño puesto de venta―en el barrio de Triana—que armaba y desarmaba todos los días. Quedó huérfano de madre siendo muy joven. Fue un completo autodidacta, ya que abandonó la escuela con ocho años. Sin embargo, hizo amistad con unos tipógrafos y se inició en la lectura, costumbre que no abandonó en toda su vida.

Como torero se vistió por primera vez de luces a los 17 años en la plaza de toros de Elvas, en Portugal. En 1912 triunfó como novillero en la Real Maestranza de Sevilla y fue llevado en hombros a su casa. Tomó la alternativa en Madrid el 16 de septiembre de 1913 y, en el centenario de este hecho el Ayuntamiento de Madrid y el Centro de Asuntos Taurinos ha decidido rendirle un homenaje con esta placa.

A partir de 1914 inició su rivalidad con Joselito. La temporada de 1917 fue la más brillante de su trayectoria profesional. En 1922 anunció su retirada del toreo, pero reapareció dos años más tarde y continuó en los ruedos hasta el inicio de la Guerra Civil.

Tuvo un extraordinario modo de ejecutar el arte del toreo con una lentitud y cercanía nunca vista antes. La idea de torear buscando la inmovilidad se inició con él y culminó en la figura de Manolete, quien alcanzo la quietud total en una actitud que se podría denominar la “mística del toreo”.

Juan Belmonte, pese a no tener estudios, fue amigo de significativos intelectuales y artistas de la Generación del 98 como Valle Inclán, Pérez de Ayala, Ignacio Zuloaga o Julio Camba, entre otros. Ernest Hemingway le retrata en sus novelas Muerte en la tarde y Fiesta. Manuel Chaves Nogales escribió una espléndida biografía suya y Gerardo Diego le dedicó estos versos incluidos en su Oda a Belmonte:

Yo canto al varón pleno,
al triunfador del mundo y de sí mismo
que al borde—un día y otro—del abismo
supo asomarse impávido y sereno.

Murió en su cortijo de Gómez Cardeña, entre Sevilla y Jerez, el 8 de abril de 1962.
Mapa
Opiniones