Patrimonio urbano
Real Colegiata de San Isidro
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Descripción
Titulo:
Real Colegiata de San Isidro
Fecha:
Entre 1 de Enero de 1622 y 31 de Diciembre de 1622
Descripcion:
C/ Toledo, 37

Fachada de gran atractivo visual y orden gigante, rematada por dos altas torres-campanario.
En el interior se sitúa el retablo de la Sagrada Familia, la capilla de San José y la capilla de Jesús del Gran Poder cuyas pechinas están decoradas con pinturas de Claudio Coello. Actualmente se están restaurando los bienes muebles de las capillas laterales con la Comunidad de Madrid.
Tipo:
Edificios
Signatura:
s/sig
Núm Inventario:
s/n

Comentario
La iglesia fue proyectada por el jesuita Pedro Sánchez hacia 1620, siguiendo el modelo de la iglesia del Gesú de Roma. Las obras comenzaron en 1622, dedicado el templo a San Francisco Javier. Al morir Pedro Sánchez, se hizo cargo de las obras el hermano Bautista ayudado por los hermanos Pedro Ferrer, Juan de Haro y Andrés Sánchez. En 1769, tras la expulsión de los jesuitas, la iglesia quedó convertida en colegiata y se dedicó al patrono de Madrid. Fue entonces reformada interiormente por Ventura Rodríguez, que proyectó un nuevo presbiterio y el retablo del altar mayor.

Se le concedió la categoría de catedral con carácter provisional al crearse la Diócesis de Madrid-Alcalá en 1885, categoría que perdió en 1992, al ser consagrada la catedral de la Almudena. Tiene planta de cruz latina, con una sola nave y capillas laterales, el crucero destacado y la cabecera es plana. Las capillas alternan las formas cuadradas y rectangulares y están comunicadas entre sí. A los pies se encuentra el atrio flanqueado por las dos torres laterales. El tratamiento del espacio interior es de gran riqueza visual, tanto por la estructura y ritmo de las capillas y tribunas, en las que se combinan vanos adintelados y de medio punto, como por la rica decoración realizada por Ventura Rodríguez en el siglo XVIII y la cúpula encamonada, obra del hermano Bautista.

La fachada principal está situada a los pies de la iglesia y se abre con un pórtico de vano serliano enmarcado por órdenes gigantes de columnas y pilastras corintias entre las que existen ventanas y balcones, que dan a la fachada un cierto aire civil y palaciego. Sobre ella, dos torres de planta cuadrada que no llegaron a terminarse. En 1936 fue incendiada, produciéndose la destrucción casi total de las cubiertas y el derrumbamiento de la cúpula central, siendo reconstruida y restaurada después de la Guerra Civil por Javier Barroso, quien aprovechó para realizar el remate de las inconclusas torres.
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