Patrimonio urbano
Real Jardín Botánico
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Descripción
Titulo:
Real Jardín Botánico
Fecha:
Entre 1 de Enero de 1776 y 31 de Diciembre de 1776
Descripcion:
Pza Murillo, 2

Destacan el palacio de Villanueva de estilo neoclásico, los invernaderos y la enorme y variada colección de especies botánicas que componen el jardín entre las que destacan la llamada Rosaleda.
Tipo:
Espacios urbanos
Signatura:
s/sig
Núm Inventario:
s/n

Comentario
"Para salud y recreo de los ciudadanos", como reza la inscripción de su primitiva entrada, y para establecimiento de una escuela de botánica, decidió Carlos III promulgar la Real Orden del 25 de julio de 1774 por la que trasladaba el reducido y modesto Jardín Botánico, fundado por su hermano Fernando VI dos décadas antes en el Soto de Migascalientes, junto al río Manzanares, a este emplazamiento actual. Querían convertir el monarca y sus ministros este sector, al sur del Real Sitio del Buen Retiro, en la acrópolis de las ideas ilustradas y, más concretamente, de las ciencias naturales, en el cual el jardín debía ser la primera intervención, integrado además en el proyecto de reforma del paseo del Prado, con el que delimitaría su frente principal.

El plan inicial habría sido redactado por el arquitecto mayor Francisco Sabatini, con la asistencia de los responsables del Botánico, Casimiro Gómez Ortega y Pérez Caballero, teniéndolo concluido hacia 1776. Falto de unidad y de armonía, y de complejo diseño, su ejecución se vería sometida a fuertes críticas que debieron determinar su abandono en 1780 y la elaboración de uno nuevo, pero en base a aquél, que podría ser atribuido a Villanueva, en el que se buscó el rigor geométrico y racional inherente en un establecimiento de este tipo. Se respetaron, por tanto, del proyecto de Sabatini, sus líneas perimetrales, la organización en tres planos o terrazas, adaptadas a la pendiente natural, lo esencial de la distribución en cuadros de la parte inferior y el cerramiento con su entrada principal o Puerta Real, configurada a modo de arco de triunfo, al modo de la igualmente suya en la glorieta de San Vicente.

Para la Estufa Fría o Pabellón de Invernáculos, que debía coronar la cima del jardín y oponerse visual y frontalmente, como un telón escenográfico, a la Puerta Real, se designó a Juan de Villanueva en torno a 1778, quien concibió un volumen de planta en T y de un solo nivel. En él destaca su frente principal, con un cuerpo central donde se ubica el acceso en arco de medio punto, flanqueado por columnas pareadas, y dos alas de menor altura y porticadas con el mismo orden toscano. Al poco de haberse inaugurado el jardín en 1781 se determinó la creación del vecino edificio del museo, obra también de Villanueva, para el que éste planteó una plaza en exedra para separación de ambos y una nueva entrada al primero desde ésta, la Puerta Norte, en la actualidad principal. Concluida en 1789, se caracteriza por su horizontalidad y su anchura, de forma que no es sólo un paso, sino también un espacio, lo cual le otorga gran potencia y rotundidad.
A pesar del estado ruinoso en que quedó tras la Guerra de la Independencia, y a la decadencia político-económica inmediata, consiguió su resurgimiento durante el reinado de Isabel II, siendo dotado con otro invernadero en 1856, que vendría a resolver la mala orientación a poniente del Pabellón Villanueva; un zoológico en 1860, que al poco se suprimió, y un nuevo trazado paisajista, que sustituyó la rigidez geométrica primitiva.

Cerrado en 1974, se ha visto sometido desde entonces a un profundo proceso de restauración y mejora en el que destaca la recuperación global del conjunto, encargada por su propietario el Consejo Superior de Investigaciones Científicas en 1977, la restitución de la antigua Estufa en 1979, eliminando adiciones y creando nuevos lucernarios, y la ejecución de un nuevo invernadero de exhibición en 1991, en sustitución del de 1856, el cual, adosado a la medianería norte, resuelve perfectamente las necesidades de adaptación del Jardín Botánico a los avances tecnológicos y científicos. En éste destaca la pieza central, organizada en tres secciones de cultivo de plantas en función del clima, tropical, desértico o templado.
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