Los amigos del padre de Agapito le llamaban Pocholo porque decían: «¿Cómo vas a llamar Agapito a un niño tan majo?» Todo el mundo le llamaba así desde antes de nacer. Tanto es así que un día una vecina le preguntó a su madre: «¿Conoce a Agapito el fontanero?» Y ella le dijo que no. Luego se dio cuenta de que era su hijo. En la foto, de izquierda a derecha: Esteban Nogal, Juanito Casado («una bellísima persona»), Isidro de la Rua (que vive en Brasil desde hace años y con el que mantiene el contacto) y Pocholo un domingo en la Chopera.