Patrimonio urbano
Obeliscos-Pirámides
Tu nota: Nota media: 2.7/5 Votaciones: 36
Comparte:   
Descripción
Titulo:
Obeliscos-Pirámides
Fecha:
Entre 1 de Enero de 1831 y 31 de Diciembre de 1831
Descripcion:
Pétreo (granito y caliza) metálico (hierro pintado)
Altura 14,00 x Anchura: 4,00 x Fondo: 4,00 m.
Glorieta de Pirámides

Los dos obeliscos gemelos, asentados sobre una plataforma escalonada cuadrada, constan de tres partes fundamentales: un zócalo almohadillado de planta cruciforme y rematado por una cornisa moldurada sobre ménsulas planas –todo ello inscribible en un cubo-, un pedestal octogonal (con su correspondiente basamento y cornisa) y una esbelta aguja piramidal apoyada sobre cuatro esferas metálicas doradas que se sitúan bajo las esquinas de su base.

Todo el monumento está realizado en piedra granítica, a excepción de las dos cornisas que son de caliza, al igual que las lápidas rectangulares que, a modo de recuadros decorativos, se adosan sin las inscripciones previstas en la cara meridional de cada zócalo.
Tipo:
Monumentos
Signatura:
s/sig
Núm Inventario:
s/n

Comentario
Estos dos obeliscos forman parte de una serie de proyectos urbanísticos llevados a cabo a finales del reinado de Fernando VII, en concreto, una nueva ordenación de la plaza situada frente al Puente de Toledo, con la pretensión de emular a los obeliscos egipcios o romanos, que en los siglos XVIII y XIX se emplearon para engalanar muchas ciudades europeas. Se trata de dos hitos, proyectados en 1831 por el arquitecto Francisco Javier de Mariategui, que se integran en el eje monumental señalado por ese puente y por la cercana Puerta de Toledo, con la que guardan una intencionada relación formal y visual. En un principio estaba previsto que llevaran inscripciones alusivas a la reina María Cristina y al inminente nacimiento de la infanta Luisa Fernanda, aunque al fin quedaron sin inscripción alguna.

A lo largo de su dilatada historia, la plaza donde se encuentran (actual glorieta) ha sufrido diversas transformaciones, por las que los obeliscos fueron trasladados de su primer emplazamiento y se perdieron algunos de los elementos originales del entorno, como las esculturas de seis reyes –procedentes de la colección de Palacio– que los flaqueaban, dos columnas dóricas que cerraban el hemiciclo y dos fuentes laterales que completaban un conjunto urbano de notable interés. El aspecto actual de la glorieta responde a unas obras de remodelación realizadas entre 1995 y 1996, durante las cuales se restauraron los obeliscos, se instaló la fuente central que los acompaña y se realizó la isleta ajardinada sobre la que se asientan.
Opiniones