Escudo de Madrid bordado en oro y sedas de colores, sobre tela de damasco verde. Se trata de una muestra de artesanía madrileña de finales del siglo XVII o comienzos del XVIII.
El escudo de Madrid tiene su origen en el siglo XIII: en el escudo que figuró en el pendón que llevaron las milicias madrileñas en la batalla de las Navas de Tolosa, ya figuraba un oso a cuatro patas pastando sobre el campo. Sin embargo, tras un pleito que mantuvieron el cabildo eclesiástico y el Concejo de Madrid sobre los pastos y bosques del alfoz, por el cual los pastos pasaron a propiedad de la iglesia y el bosque al Concejo, hizo que el concejo madrileño, para dejar constancia de sus propiedades, modificara su escudo representando al oso de pie sobre las patas traseras y apoyado sobre un madroño, árbol muy abundante en el alfoz madrileño. La banda con las siete estrellas y la corona real se añadieron más tarde. Según López de Hoyos, las siete estrellas simbolizan la Osa Mayor, mientras que la corona real, la atribuye a una concesión del rey Carlos I en las Cortes de 1544.