La calle Preciados fue hasta los años 70 una calle más con coches. El origen de su peatonalización se remonta al año 1968, cuando debido a las aglomeraciones producidas en los años 60 durante la Navidad y las rebajas de enero, el Ayuntamiento de Madrid decide suprimir los coches durante el periodo navideño para que los viandantes pudieran hacer sus compras más tranquilamente. Esta medida conllevó las protestas de los comerciantes, quienes se opusieron totalmente a esta medida, alegando incluso que sus ventas habían decaído durante ese periodo. Aún así, el ayuntamiento decidió seguir llevando a cabo esta medida, hasta que el año 1973, el alcalde Miguel Ángel García-Lomas firma la peatonalización definitiva de calles Preciados y del Carmen. Diez años más tarde, tanto comerciantes y como viandantes, aplaudían dicha medida, que ha convertido en la actualidad a la calle Preciados en la calle más comercial del país.